COSMÉTICA SIN TÓXICOS: SULFATOS, VOL. I – ¿Qué son y qué riesgos comportan?

Hoy os quiero hablar de los sulfatos, ese gran interrogante que empieza a sonarnos mal cuando lo vemos en nuestros cosméticos pero no sabemos muy bien por qué. Mediante este post, me gustaría contaros lo que son, la problemática que generan y los tipos de sulfato más habituales ahí afuera. Veremos, además, algunos productos que, sorprendentemente, contienen sulfatos (y no te lo habrías esperado). Espero que os guste, que os resulte de ayuda, y que os haga reflexionar sobre lo que nos echamos en la piel sin pensar en las consecuencias que puede tener.

SULFATOS I - Cuidado sulfatos

¿QUÉ SON LOS SULFATOS?

Los sulfatos son un ingrediente surfactante, ampliamente utilizado en cosmética por su función de tensioactivo y espumante: por una parte disuelve los aceites (y otros tipos de suciedad), y por otra, gracias a ello, genera una cierta cantidad de espuma. Es decir, los sulfatos son la base para todo producto detergente. Por este motivo, son el ingrediente estrella de los productos de higiene en general, bien sean para limpiar la piel (jabones), el pelo (champús) o los dientes (pastas dentífricas), puesto que cumplen con las dos funciones que se espera de ellos: arrastran la suciedad consigo y, de paso, generan esa espuma que tan agradable resulta en la limpieza.

Pero esto no significa que sin espuma no haya limpieza. De hecho, podemos irnos a algunos ejemplos que creo que ilustran muy bien esta realidad: el jabón Chimbo de toda la vida, el Lagarto… No espuman mucho y, sin embargo, limpian igual de en profundidad que los que sí hacen espuma. Y si dudas de ello, ¡pregúntale a tu abuela!

Los sulfatos más baratos espuman mucho; son un detergente, a fin de cuentas; un detergente barato. Seguro que recordáis el anuncio de Herbal Essence en el que una chica se lavaba el pelo en un oasis de espuma y tenía poco menos que un orgasmo en dicha situación. Uno de tantos ejemplos de publicidad que muestra la espuma como sinónimo de limpieza (eso sí, pagando el precio de lavarse la cabeza con un detergente barato; qué inquietante, ¿no?).

¿QUÉ PELIGROS COMPORTAN LOS SULFATOS?

Los sulfatos arrastran toda la suciedad que encuentran a su paso. Disuelven la roña, la grasa y, de paso, disuelven los aceites que nuestra piel genera de forma natural para protegerse de las agresiones exteriores.

Y esto, ¿qué problemática genera? Pues que, habiéndonos convencido de que para una limpieza profunda necesitamos espuma, atiborramos a nuestra piel de productos espumantes, y esta, bajo el uso continuado de productos con tensioactivos agresivos para la piel, reacciona generando una cantidad excepcional de grasa para autorregularse. Esta sobreproducción de grasa se manifiesta de diversas formas (cuero cabelludo graso, piel grasa…) y a largo plazo resulta, en cualquier caso, irritante.

Y es que los sulfatos son, en sí mismos, irritantes. Por ello, la combinación de una actividad celular excesiva (a la que forzamos a la piel cuando la saturamos de sulfatos), y de la capacidad irritativa de los sulfatos, resultan habitualmente en problemas de piel tales como descamaciones y, además, empeoran cualquier condición cutánea adversa (pieles atópicas, sensibles, etc.).

MI HISTORIA CON LOS SULFATOS

Llevaba toda mi vida pensando que tenía un problema brutal de caspa, que me provocaba muchos picores, y que yo trataba insistentemente con H&S y champús comerciales “anticaspa” similares. Un buen día y por razones que explicaré otro día, conocí de la existencia de los sulfatos agresivos y “los dejé”, como quien deja de fumar. Un par de meses después mi pelo había cambiado por completo. La caspa dejó de existir, no me ha vuelto a picar la cabeza y el pelo no se me engrasa en absoluto desde entonces. Resultó que mi problema no era la caspa, sino un cuero cabelludo que se estaba descamando bajo los efectos de los sulfatos agresivísimos a los que le sometía. ¡O sea que me compraba champús anticaspa con SLS de segundo ingrediente y pensaba que así me encaminaba hacia la curación! Qué equivocada estaba. ¿Que qué es eso del SLS? Pues uno de los sulfatos más agresivos que existen en el mercado. Y es que no todos los sulfatos se comportan igual con la piel, por eso es importante diferenciar unos de otros.

TIPOS DE SULFATOS

No todos los sulfatos se comportan igual con la piel/cuero cabelludo. Veamos algunos de los más habituales en el mercado cosmético:

  • SLS (Sodium Lauryl Sulfate): EL sulfato por excelencia. Barato, de alta detergencia, altamente irritante en piel y ojos. A evitar por pieles sensibles o atópicas o con condiciones adversas. Presente en productos como champú, jabón de manos, pasta de dientes o gel íntimo en el mercado cosmético “de supermercado”. Su origen es el petróleo y es nocivo para el medioambiente. Las certificadoras de cosmética natural y ecológica permiten su uso. El típico sulfato en el que se basan los champús de Lush.
  • SLES (Sodium Laureth Sulfate): el SLS, pero etoxilado, es decir, se le reduce la detergencia y resulta menos irritante para la piel y los ojos. Es, con todo, muy irritante. Presente en champús, geles de ducha, jabones de manos…, “de supermercado”. También tiene origen en el petróleo. Las certificadoras de cosmética natural y ecológica no permiten su uso y lo consideran potencialmente cancerígeno (ya que en el proceso de etixilación, puede generarse un subproducto cancerígeno).
  • ALS (Ammonium Laureth Sulfate): irritante al nivel del SLES para piel y ojos. Empezamos a ver este sulfato como sustituto del SLS/SLES en productos de la marca Lush, por ejemplo. Muy irritante. Procede del coco, es más soluble y por tanto es menos nocivo para el medioambiente que los dos anteriores.
  • SCS (Sodium Coco Sulphate): se trata de aceite de coco puro al que se hace sulfactar. Muy diluido, es más suave que los sulfatos anteriormente descritos. Procede del coco, está muy diluido y las certificadoras de cosmética natural y eco lo aprueban. Hace menos espuma que los anteriores.
  • SCI (Sodium Cocoyl Isethionate): derivado del aceite de coco, se trata de un surfactante delicado con la piel, poco irritante. Es fácilmente biodegradable y perfectamente apto para las certificadoras de cosmética natural y eco. Es el sulfato habitual en los champús de Bara Cosmetics.

ALGUNOS PRODUCTOS QUE CONTIENEN SULFATOS AGRESIVOS (Y NO DEBERÍAN)

Para terminar con el post, quiero que veamos algunos productos en los que hay presencia de sulfatos, y hasta sorprende encontrarlos:

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Este es un gel de ducha al azar de Lush. En este caso se trata de Rose Jam (ed. limitada de Navidad) que alguien me regaló este año, pero podía haber sido cualquier otro porque Lush formula así. SLES como primer ingrediente, ¡genial! Podría contener una bonita concentración de subproducto cancerígeno.

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La pasta de dientes “de toda la vida” de Binaca nos regala como cuarto ingrediente el SLS. ¿Que tienes las encías sensibles?, bueno, deja que te cuente por qué tal vez las tienes más irritadas de lo debido…

SULFATOS I - Chilly gel íntimo con SLES

El gel de higiene íntima Chilly, pensado para la higiene de la vulva, que como ya sabemos todxs, está repleta de mucosa y tejidos hipersensibles, incluye como segundo ingrediente en su formulación el SLES. Chilly (¿o será chile?) pa’l juju, para que nos dé un poco de alegría picosa, y cáncer, ya que estamos. Sin comentarios.

Para ampliar la lectura sobre este tema, os recomiendo los siguientes artículos y extractos:

– Abstracto de estudio para Medline sobre la irritabilidad de pieles con dermatitis al contacto con el SLS (en inglés): https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/1681644?dopt=Abstract
– Estudio para el NIH sobre el SLS, SLES y si son o no cancerígenos (en inglés): https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4651417/
– Blog cosmeticosaldesnudo.com: http://www.cosmeticosaldesnudo.com/2015/01/alternativas-los-sulfatos.html
– Web ecologiaverde.com: https://www.ecologiaverde.com/que-es-y-en-que-afecta-el-sodium-laureth-sulfate-387.html#anchor_2
– Blog idun-nature.com: https://www.idun-nature.com/blog/archivos/sodium-lauryl-sulfate-sodium-coco-sulfate-y-sodium-laureth-sulfate-en-que-se-diferencian/

¡Gracias por leer hasta aquí! Espero que te haya sido de utilidad. 🙂

5 comentarios en “COSMÉTICA SIN TÓXICOS: SULFATOS, VOL. I – ¿Qué son y qué riesgos comportan?

    • Adriana dijo:

      Hola Anita, gracias por tu comentario. Supongo que te refieres al Sodium METHYL Cocoyl Taurate, ¿correcto? La información técnica sobre el ingrediente no es abundante, pero se infiere que es un derivado del coco, de baja irritabilidad y, por lo que he leído, inocuo. De todos modos ya te digo que a priori no parece haber mucha información objetiva disponible, por lo que te agradecería que me indicaras en qué pastas de dientes lo has encontrado y, si te interesa el tema, puedo escribir sobre ello (pero dame tiempo para documentarme 😉 ). Un beso!

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  1. Anouk Unvientodeleste dijo:

    Muy interesante y didáctico, genial para desmontar mitos cono la espuma.
    Sólo tengo un “pero”, hasta donde yo se no se ha demostrado que sean cancerígenos, decir que por usar Chilly (leido “quili”) te puedes irrirar la piel de tus zonas nobles me parece acertado, decir que igual un cáncer me parece muy atrevido.
    Ciao guapa!

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    • Adriana dijo:

      Hola guapa, como siempre gracias por tus comentarios.

      Te dejo un enlace a un estudio sobre el tema publicado por el National Institute of Health: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4651417/

      Hay un párrafo bastante esclarecedor sobre el subproducto que genera el SLES durante el proceso de etoxilación:

      Another carcinogenic by-product, 1,4-dioxane, is falsely associated with SLS.32 1,4-dioxane is categorized as possibly carcinogenic to humans by IARC,34 and the potential for some surfactants – like sodium laureth sulfate (also called sodium lauryl ether sulfate or SLES) – to be contaminated with 1,4-dioxane during the ethoxylation process is well established.36 Barring contamination by manufacturing equipment, surfactants that are not ethoxylated, such as SLS, do not share the same risk of 1,4-dioxane contamination. It is important to note, however, that potential for cross-contamination during manufacturing exists. Manufacturers of SLS and products containing SLS can perform chemical analyses to confirm if there are detectable levels of 1,4-dioxane in the SLS ingredient or formulated consumer product.

      Un beso!!

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